Silla de auto para niños: lo básico para elegirla e instalarla bien

Una silla de auto bien elegida y bien instalada es una de las cosas más eficaces que harás para proteger a tu hijo o hija, porque reduce muchísimo el riesgo de lesiones graves en un choque. Aun así, una gran parte de las sillas se instalan o se usan mal, muchas veces por detalles pequeños que restan protección. Hacerlo bien no es complicado una vez que entiendes las ideas clave, y enseguida se vuelve parte de cada trayecto.

Elegir la silla adecuada

Las sillas se clasifican por la talla o el peso del niño, y la adecuada es la que le sirve ahora, no la que le quedará bien más adelante. Un recién nacido necesita un portabebés o una silla a contramarcha, y cada etapa de silla se usa hasta que de verdad se le queda pequeña por el límite de talla o de peso, sin adelantar el cambio. Compra una silla que cumpla la normativa de seguridad vigente y, si puedes, comprueba que encaja en tu auto, porque no todas las sillas sirven para todos los vehículos. Probarla antes de comprar, con ayuda de personal de la tienda con formación, evita errores caros.

A contramarcha el mayor tiempo posible

Las sillas a contramarcha sujetan mucho mejor la cabeza, el cuello y la columna de un niño pequeño en un choque frontal, que es el tipo de accidente grave más frecuente. Las recomendaciones de salud y seguridad animan a mantener a los niños a contramarcha mientras quepan dentro de los límites de la silla, a menudo mucho más allá del primer cumpleaños y, con sillas a contramarcha extendida, bastante más. Resiste la tentación de girarla hacia delante solo porque sus piernas parecen largas o porque se ve con tamaño suficiente. Las piernas dobladas o cruzadas son cómodas para los niños y no son un problema de seguridad; girar la silla antes de tiempo, en cambio, protege menos.

Instalarla bien

Hasta la mejor silla solo funciona si está bien sujeta y se usa como se debe. Sigue con atención las instrucciones del fabricante y comprueba si tu silla se instala con el cinturón del auto o con anclajes ISOFIX (en Estados Unidos, el sistema se llama LATCH), sin mezclar nunca los dos métodos. Una silla bien instalada apenas debe moverse cuando tiras de ella con fuerza por el paso del cinturón. Si tiene pata de apoyo o correa superior, úsalas exactamente como se indica. Una silla a contramarcha para bebés nunca debe ir en el asiento del copiloto con el airbag activado, porque en un choque el airbag puede causar lesiones mortales.

Abrochar bien el arnés

Con la silla instalada, cómo abrochas a tu hijo o hija importa igual. En una silla a contramarcha, las correas del arnés deben salir a la altura de los hombros o justo por debajo, y en una silla hacia delante, a la altura de los hombros o justo por encima, siguiendo las indicaciones de tu silla. Aprieta el arnés hasta que no quepan más de unos dos dedos en plano entre la correa y la clavícula. Si la silla tiene broche de pecho, debe quedar a la altura de las axilas. Estos pequeños ajustes son básicos, porque un arnés flojo deja que el niño se mueva demasiado en un choque.

La trampa del abrigo grueso

Un error muy común en invierno es abrochar al niño con un abrigo grueso o un buzo de nieve. El relleno se comprime en un choque y deja el arnés peligrosamente flojo. En su lugar, viste a tu hijo o hija con capas finas, ajusta bien el arnés y luego pon el abrigo o una manta por encima del arnés ya abrochado para que no pase frío. Es un cambio sencillo que da calor y seguridad a la vez.

Hábitos diarios y sillas de segunda mano

Crea unos cuantos hábitos sensatos para los viajes en auto. Abrocha a tu hijo o hija en cada trayecto, por corto que sea, porque la mayoría de los choques ocurren cerca de casa. Nunca dejes a un niño sin un adulto dentro del auto, y recuerda que con calor el interior se calienta peligrosamente rápido. Piénsalo bien antes de usar una silla de segunda mano, porque no puedes saber su historia, y una silla que estuvo en un choque puede tener daños que no se ven. Si aceptas una heredada, úsala solo si conoces toda su historia, no es demasiado antigua, tiene todas sus piezas e instrucciones y nunca ha estado en un accidente.

Cuándo pedir consejo o cambiar la silla

Si tienes dudas, pide a una tienda especializada o a un servicio de revisión de sillas que compruebe tu instalación, porque muchos errores no se ven hasta que alguien los señala. Cambia la silla después de cualquier choque importante, aunque parezca intacta, y consulta las indicaciones del fabricante sobre su vida útil. Si tu hijo o hija se saca una y otra vez las correas de los hombros o se desabrocha, pide consejo en lugar de añadir accesorios no homologados, que pueden afectar a la seguridad de la silla. Cuando llegue el momento de pasar a la siguiente etapa, decide según los límites de talla y peso, no solo por la edad.

Que sea sencillo

Lo básico se resume en cuatro cosas hechas siempre: una silla que se adapte a tu hijo o hija y a tu auto, a contramarcha el mayor tiempo posible, bien instalada siguiendo las instrucciones y con el arnés ajustado, sin abrigos gruesos debajo. Cuando se vuelven costumbre, abrochar es rápido y tranquilizador en lugar de un engorro. Cada trayecto bien abrochado es un gesto pequeño y poderoso de protección que repites, sin ruido, día tras día.

Lo esencial: Elige una silla adecuada para tu hijo o hija y tu auto, mantenla a contramarcha el mayor tiempo posible, instálala firme y ajusta el arnés sin abrigo grueso debajo.

AAP HealthyChildren, Car Seats: Information for Families

WHO, Road traffic injuries fact sheet