Actividades de motricidad gruesa para bebés: moverse jugando
Las mejores actividades de motricidad gruesa para bebés le dan espacio para moverse contra la gravedad sobre un suelo seguro. No hace falta poner a tu bebé en posturas a las que todavía no llega sin ayuda, ni hacerle ejercicios hasta que se enoje. Empieza por lo que tu bebé ya controla y haz que el siguiente reto sea pequeño.
Partir de la postura que tu bebé ya maneja
- Para el control de la cabeza al principio, ratos cortos boca abajo, siempre bajo tu mirada, poniéndote a la altura de sus ojos.
- Para estirarse cruzando el cuerpo, pon un juguete un poco hacia un lado mientras está boca arriba.
- Para practicar el darse la vuelta, dale motivos para girarse hacia tu cara o hacia un objeto, en lugar de tirar de un brazo o una pierna.
- Para el equilibrio en posición sentada, siéntate en el suelo muy cerca detrás y pon un juguete cerca del centro.
Que el suelo trabaje más
Una superficie firme y despejada permite empujar, girar y pasar el peso de un lado a otro. Pasar mucho tiempo en hamacas, sillitas y otros aparatos que sujetan el cuerpo reduce las oportunidades de moverse por su cuenta. Estos productos pueden ser útiles un rato para las tareas de cuidado, pero no sustituyen el juego en el suelo mientras tu bebé no duerme.
Prepararse antes de que llegue el movimiento
Los bebés pueden darse la vuelta, arrastrarse, gatear o ponerse de pie agarrándose casi sin avisar. Fija los muebles inestables, bloquea las escaleras, quita los objetos pequeños y aleja las bebidas calientes y los cables. Un espacio seguro te permite dejar que explore más sin decir que no cada pocos segundos.
No apresures el ponerse de pie ni el caminar
No hay ninguna ventaja en levantar una y otra vez a un bebé para que esté de pie antes de que pueda controlar esa postura. Los pies descalzos sobre una superficie segura dentro de casa pueden darle información sensorial útil cuando ya carga su peso. Los andadores con ruedas suponen un riesgo de lesiones y no enseñan el equilibrio que se necesita para caminar sin ayuda.
Cuándo mirar el movimiento más de cerca
Comenta con un profesional de la salud si notas que usa un lado del cuerpo mucho más que el otro de forma persistente, inclina la cabeza siempre hacia el mismo lado, tiene una rigidez o una flojedad poco habituales, le duele moverse o pierde una habilidad. Pregunta también si tu bebé no alcanza un hito de movimiento propio de su edad. Un video de un rato de juego natural puede ayudar a explicar lo que ves.
Moverse con posturas activas
El movimiento activo significa que tu bebé participa en entrar en una postura, mantenerse en ella o salir de ella. Si pones a un bebé en posición sentada antes de que controle ese cambio, puede parecer que se sostiene, pero tiene menos formas de ajustarse o de salir de ahí. El juego en el suelo boca arriba, de lado y boca abajo le da al cuerpo oportunidades para resolver esos problemas poco a poco.
Eso no significa que nunca puedas darle apoyo para sentarse o ponerse de pie. Usa las manos para la seguridad y deja que tu bebé haga todo el esfuerzo que pueda con comodidad. Para cuando la postura se vuelva rígida, se desplome o le moleste.
Ideas de movimiento según lo que ya puede hacer
- Empezando a sostener la cabeza: ratos cortos boca abajo con tu cara a la altura del suelo.
- Camino a darse la vuelta: pon un juguete un poco cruzado respecto a su cuerpo y deja tiempo para que pase el peso.
- Equilibrio en posición sentada: siéntate cerca en el suelo y deja el objeto interesante cerca del centro.
- Preparando el desplazamiento: pon dos objetos seguros en direcciones distintas, a una distancia que pueda alcanzar.
- Ponerse de pie agarrándose: ofrece muebles estables y fijados, y vigila el momento de bajar.
Por qué importa el tiempo en aparatos
La silla del auto es imprescindible para viajar, y la silla de comer y las mochilas portabebés tienen su utilidad. El problema aparece cuando el tiempo despierto lo dominan aparatos que sujetan el cuerpo en una sola postura. Pasa a tu bebé a un espacio seguro en el suelo cuando el aparato ya no hace falta para lo que sirve. El rato en el suelo no necesita entretenimiento: mirar, patalear y pasar el peso de un lado a otro ya es actividad con sentido.
Andadores y caminar a la fuerza
Los andadores con ruedas pueden dar acceso a escaleras, superficies calientes y objetos que antes estaban fuera de su alcance. No enseñan el equilibrio que se usa al caminar sin ayuda. Del mismo modo, llevar a un bebé de las dos manos una y otra vez puede obligar a una postura que todavía no maneja sin ayuda. Deja que los pasitos agarrándose a los muebles y los primeros pasos aparezcan alrededor de apoyos estables.
Pies descalzos y calzado
Sobre una superficie limpia y segura dentro de casa, los pies descalzos permiten que los dedos y las plantas reciban información del suelo. Los zapatos sirven para proteger en la calle cuando hacen falta, no para enseñar a caminar. Elige un calzado flexible y que le quede bien, mejor que un zapato rígido que se vende como apoyo para el desarrollo.
Prepara la casa para la siguiente habilidad
No esperes a que gatee o se ponga de pie con soltura. Fija los muebles, pon barreras en las escaleras, aleja los cables y las bebidas calientes, sujeta los cordones de las persianas y quita los objetos pequeños. Comprueba que las superficies bajas no se vuelquen si tira de ellas. Una habitación más segura le da a tu bebé más libertad para practicar sin que tengas que reconducir sus movimientos a cada momento.
Cuándo pedir una valoración del movimiento
Lleva a tu pediatra cualquier preocupación por usar un lado del cuerpo mucho más que el otro de forma persistente, dolor, la cabeza siempre inclinada, una rigidez o una flojedad poco habituales, poca capacidad para cargar su peso o la pérdida de una habilidad de movimiento. Cuenta si el patrón aparece en todas las posturas y si tu bebé nació antes de tiempo o tiene algún antecedente médico relevante. Un fisioterapeuta pediátrico puede valorar todo el patrón de movimiento y enseñarte adaptaciones a la medida de tu bebé.
Lo esencial: Todas las actividades de movimiento, siempre mientras tu bebé no duerme y bajo tu mirada. Para dormir, siempre boca arriba en un lugar de sueño seguro.