Desarrollo cerebral del bebé: cómo favorecerlo en casa

Las actividades más útiles para el desarrollo cerebral del bebé son interacciones corrientes y atentas que se repiten a lo largo del día. Tu bebé mira, se mueve, hace un sonido o gira la cara. Tú lo notas y respondes. Ese ida y vuelta le sirve para unir lo que hace con lo que pasa después.

Sigue su señal antes de añadir estímulos

Empieza por lo que tiene la atención de tu bebé. Nombra la cuchara que mira fijamente, imita el sonido que hizo o mueve un objeto seguro tan despacio que sus ojos puedan seguirlo. Haz una pausa para que tenga tiempo de responder con una mirada, un movimiento o un sonido. Más estímulos no siempre es mejor. Girar la cara, arquear la espalda, quejarse o cerrar los ojos pueden significar que es hora de descansar.

Usa las rutinas que ya tiene tu día

  • Al cambiar el pañal, nombra partes del cuerpo y espera una patada o una sonrisa.
  • Al vestir a tu bebé, ofrécele dos telas seguras para tocar y describe si son suaves, ásperas, cálidas o frescas.
  • En un paseo, señala un sonido que se repite, como un pájaro, un autobús o una campana.
  • En el baño, deja que mire cómo se llena y se vacía un vaso mientras cuentas lo que pasa.

Espacio para moverse

El rato en el suelo da a los bebés más libertad para practicar alcanzar cosas, darse la vuelta y cambiar de postura que pasar mucho tiempo en sillitas o portabebés. Usa una superficie firme y despejada y quédate cerca. Pon un solo objeto interesante a una distancia que pueda alcanzar, en lugar de rodear a tu bebé de juguetes. Con los bebés pequeños, incluye ratos cortos boca abajo, siempre mientras no duerme y bajo tu mirada.

Proteger las bases

El desarrollo también depende de la seguridad, una buena alimentación, oportunidades para dormir, atención de salud y una persona que cuida con apoyo. No tienes que entretener a tu bebé todo el tiempo. Observar en calma, abrazar, dar de comer y descansar son parte de un día atento.

Por qué importa el ida y vuelta

El cerebro de un bebé se desarrolla a través de las relaciones, además de la experiencia de los sentidos. Cuando tu bebé mira, se estira, se mueve o hace sonidos y tú respondes, ese intercambio une la atención, la comunicación y la emoción. La respuesta no tiene que ser elaborada. Seguir su mirada y decir "Encontraste la luz" puede tener más sentido que enseñarle un juguete nuevo que no eligió.

Las recomendaciones de la OMS proponen cuidados atentos y oportunidades de aprendizaje temprano durante los tres primeros años. Atento significa notar y ajustar. Si tu bebé está con los ojos bien abiertos y con ganas, puedes seguir el juego. Si gira la cara o se tensa, reducir los estímulos es la respuesta que favorece su desarrollo.

El lenguaje crece dentro de experiencias reales

Habla de lo que está pasando ahora. Al vestir a tu bebé, nombra el calcetín mientras se lo pones. En la ventana, describe el autobús que está mirando. Repite con naturalidad las palabras útiles y deja espacio al silencio. Los bebés necesitan tiempo para procesar el sonido e intentar responder con una mirada, un movimiento o un sonido.

  • Imita su sonido una vez en lugar de soltar un chorro de sonidos nuevos.
  • Usa canciones con una pausa que se repite, para que pueda anticipar lo que viene.
  • Comparte libros siguiendo el dibujo que elige en lugar de terminar todas las páginas.
  • Usa el idioma de casa en el que te expresas con más calidez, expresividad y atención.

El movimiento es pensar con el cuerpo

Alcanzar cosas, darse la vuelta y cambiar de postura ayudan a los bebés a aprender sobre la distancia, el esfuerzo y la causa y el efecto. Ofrece una zona del suelo firme y despejada y un objeto interesante. Dale tiempo suficiente para organizar un movimiento antes de ayudar. Los aparatos que sujetan o colocan el cuerpo limitan la práctica cuando se usan durante mucho rato, aunque sean cómodos para tareas de cuidado cortas.

No entrenes a un bebé para sentarse, ponerse de pie o caminar colocando a tu bebé una y otra vez en una postura que no controla. Apoya las habilidades que está construyendo ahora. Si el movimiento parece doloroso, muy desigual entre un lado y otro, inusualmente rígido o inusualmente flojo, pide orientación individual a un profesional cualificado.

El juego no necesita novedades constantes

La repetición ayuda al bebé a predecir y a afinar. El mismo pañuelo se puede mirar, alcanzar, esconder, sacar de un vaso y usar para jugar a taparse la cara durante varios meses. Cambia un detalle cuando la versión conocida ya le resulte fácil. Demasiados juguetes pueden dividir la atención y hacer más difícil ver qué está intentando aprender tu bebé.

El bienestar de quien cuida forma parte del plan

No se puede esperar que una madre o un padre agotado o sin apoyo cree un programa ideal. Elige interacciones que encajen en el día y pide a personas de confianza que compartan los cuidados. Si el llanto te desborda, deja a tu bebé boca arriba en su lugar de sueño seguro, apártate un momento y busca apoyo. Nunca sacudas a un bebé.

Cuidado con las promesas sobre el cerebro

Hay productos que prometen hacer a los bebés más inteligentes con tarjetas especiales, videos o una estimulación intensa. Ningún juguete, clase o actividad garantiza un resultado en el desarrollo. Las relaciones seguras, una buena alimentación, la atención de salud, las oportunidades para dormir, el movimiento y las interacciones de aprendizaje temprano que se repiten funcionan juntas. Gasta dinero solo si algo hace la vida familiar más fácil o el juego más agradable, no porque un mensaje publicitario sugiera que tu bebé se quedará atrás sin ello.

Lo esencial: Una interacción de cinco minutos es suficiente cuando se disfruta. Para cuando tu bebé ya tuvo bastante y vuelve más tarde. El desarrollo del cerebro no es una carrera por meter más actividades.

WHO, Improving early childhood development

UNICEF, Care for Child Development